El día 4 de noviembre se ha celebrado la séptima sesión de las jornadas «Compartiendo espacios, creando barrio», en la que han participado 11 alumnos y alumnas del CEPA Abril, perteneciente a la Escuela de Educación de Adultos de Badajoz. La actividad ha tenido lugar en las instalaciones de Fundación CB, situadas en la calle Montesinos, 22.
Este grupo de participantes ya
habían asistido a la sesión anterior, celebrada el 28 de octubre, por lo que
esta nueva jornada ha permitido dar continuidad al trabajo realizado, ampliar
los conocimientos adquiridos y profundizar en contenidos relacionados con
productos de apoyo utilizados por las personas con discapacidad.
En esta ocasión, se ha dedicado
especial atención a la parte práctica y dinámica, mediante el desarrollo de
actividades lúdicas y educativas orientadas a fomentar las habilidades
sociales, la comunicación, la participación y el trabajo en equipo.
Todas las dinámicas se han
planteado tomando como referencia los principales ejes de las jornadas: la
discapacidad, la accesibilidad y la convivencia en el barrio.
En cuanto a la presentación
teórica se ha basado en el manual de productos de apoyo creados para facilitar
el día a día de las personas con discapacidad. Estos productos de apoyo están
clasificados en 6 categorías diferentes: 1. Alimentación y tareas domésticas 2.
Aseo y cuidado personal 3. Comunicación 4. Movilidad y manipulación 5.
Adaptación de la vivienda 6. Transporte privado accesible.

A continuación, se llevó a cabo
la dinámica «El impostor digital», una adaptación del popular juego «Pueblo
duerme», diseñada para abordar la convivencia y el respeto en los entornos
digitales. La actividad consistió en presentar a los participantes diferentes
situaciones, representadas mediante capturas de pantalla ficticias de
comentarios ofensivos publicados en distintas redes sociales. Además, cada
participante tenía una tarjeta con el rol que le tocaba asumir en el juego. A
partir de estos ejemplos, los participantes debían analizar y debatir sobre las
situaciones planteadas, identificar las conductas inadecuadas y reflexionar
sobre las consecuencias que pueden tener este tipo de comentarios en las
personas que los reciben.

Para finalizar la jornada, se
desarrolló la dinámica «La maravilla del mundo», una actividad orientada a
fomentar la autoestima, el autoconocimiento y la expresión emocional. Para su
realización, se introdujo un espejo en el interior de una caja, generando entre
los participantes un clima de curiosidad e incertidumbre sobre lo que podía
encontrarse en su interior.

Después, por turnos, cada
participante se asomó a la caja y descubrió su propio reflejo. Tras observar su
imagen, debía expresar los sentimientos y emociones que le había provocado ese
momento, compartiendo sus sensaciones con el resto del grupo.
La jornada resultó muy
enriquecedora e interesante para los participantes, quienes mostraron una
actitud activa y participativa a lo largo de las diferentes actividades y
expresaron su agradecimiento por la experiencia.